Este ministerio está dirigido a toda la iglesia en sus diversas reuniones.

Su objetivo es llevar a los creyentes a la presencia de Dios, a través de   la música, hasta un encuentro personal y grupal, en donde puedan comprometerse a vivir lo que cantan. 

  Enfatiza que el cristiano debe experimentar el poder de Dios no
  solamente en canciones, sino en su propia conducta, en el hogar, el trabajo, el estudio, etc.