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El
nombre CASA SOBRE LA ROCA IGLESIA CRISTIANA INTEGRAL está basado
directamente en la expresión que utiliza Jesucristo al finalizar el Sermón
del Monte:
"Por tanto, todo el que
me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente
que construyó su Casa Sobre la Roca. Cayeron las lluvias, crecieron
los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la
casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca. Pero todo el
que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre
insensato que construyó su casa sobre la arena. Cayeron las lluvias,
crecieron los ríos y soplaron los vientos y azotaron aquella casa, y ésta
se derrumbó, y grande fue su ruina."
Mateo 7:24-27 IDENTIDAD
ESENCIALISMO
Abandonar los circunloquios, los rodeos, las
abstrAcción es, la maraña. Ubicar el quid, ir al grano, dar en el blanco,
extractar el meollo.
Vitalismo espiritual. Antes del antes, todo se produce por un
diástole-sístole del corazón de Dios, donde el Logos palpita como
principio vital.
Actualismo teológico. Cumplir el sueño protestante de hace cinco
siglos: “Eclessia semper reformanda”, pues es triste el protestantismo
sin reforma, que percibió Dietritch Bonhoeffer hace casi un siglo.
Solucionismo
bíblico. Entender el Sagrado Libro como Manual del Fabricante, con
todas las instrucciones de manejo.
Con
el fín de obtener un esencialismo que sea flexible al cambio cultural, se
hace necesario colocar firmemente los baluartes de la ortodoxia cristiana:
Las
Sagradas Escrituras. Los 39 libros del Antiguo Testamento y los 27
del Nuevo Testamento. Los llamados Deuterocanónicos no pertenecen a la
ortodoxia.
Los Tres Credos. Las declaraciones de fe que se promulgaron desde
la Iglesia Antigua, a saber: Credo de los Apóstoles, Credo de Nicea y
Credo de Atanasio.
Los Seis Primeros Concilios. Los acuerdos dogmáticos, tanto
teológicos como cristológicos, de estas asambleas coinciden plenamente con
las Sagradas Escrituras y los Tres Credos. Los
elementos citados constituyen lo que hemos creído todos los cristianos en
todo lugar y en todo tiempo.
RELACIONISMO Con
el fin de tener claros nuestros comportamientos frente a la fronda
denominacional evangélica, como en cuanto se refiere a otras ramas de la
cristiandad y a los sistemas espirituales no cristianos, hemos propuesto
esta sencilla consigna:
Entre cristianos, unidad
en la variedad.
Con católicos y ortodoxos,
convivencia en la diferencia.
Frente a los demás
sistemas, tolerancia en la distancia.
Estamos firmemente convencidos de que una iglesia
integral deberá ser clásica en su raíz, contemporánea en su acción y
vanguardista en su visión.
Clásica en su raíz. Para evitar la religión informal, toda
iglesia debe asegurarse un paraguas histórico que la cubra. Grupos de
generación espontánea son un riesgo evidente.
Contemporánea en su acción. No se puede desconocer la propia
coyuntura en la cual la iglesia mueve su acción. La gente de hoy
requiere soluciones de hoy.
Vanguardista en su visión. El futuro se actualiza de manera
acelerada en nuestro tiempo. No se puede marchar a la zaga de la
aceleración temporal que caracteriza a la humanidad postmoderna.
RAICES
Identificar sus raíces es un ejercicio necesario para darle personalidad a
la iglesia. Analizadas brevemente, tales raíces son:
La raíz judía. La Biblia es judía, los profetas son judíos; y cuando
nos reunimos en nuestros templos, adoramos a un judío llamado Jesús.
Somos olivos silvestres injertados en el olivo natural, que es Israel.
La raíz de fe. Proviene de la Reforma en Alemania, donde Martín
Lutero desentrañó la celestial semilla.
La raíz de gracia. Se fortalece en Suiza, donde Juan Calvino es su
labrador, por igual esforzado e incomprendido.
La raíz misionera. Esencialmente británica. Bajo Victoria y
Alberto, el Reino Unido fue la primera potencia misionera de la
historia.
La raíz étnica. Es fundamentalmente española. Lo indígena, lo
negro y lo demás, son injertos en el frondoso árbol peninsular.
La raíz democrática. Lo que Juan Jacobo Rosseau aprendió en Ginebra
y llevó a París fue el sencillo descubrimiento calvinista: Si somos
iguales ante Dios, necesariamente lo somos ante el estado. La
Iglesia Integral se sitúa en el centro de las tendencias, equidistante de
interpretaciones extremas:
Lo ideal en los tiempos actuales es contextualizar
al cristianismo dentro de la cultura, sin transculturizarlo; es decir,
conservando intacta su ortodoxia, pero haciéndolo flexible al constante
cambio. Actualismo. Hoy el énfasis debe reposar sobre las necesidades
del hombre postmoderno, que difieren de las del siglo XX. El creciente
auge en la sed de conocimiento hace necesario un salto audaz de la iglesia
preterizada a la iglesia futurizante. |
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