Una red intercesora formada por personas que practican las enseñanzas bíblicas con respecto a la oración a nivel individual, grupal y congregacional, bajo dos premisas básicas: 

  • ·      No hay cristianismo sin oración

  • ·        Hay que orar y hay que obrar

La red trabaja en grupos, cada uno de los cuales mantiene una comunicación telefónica diaria entre sus miembros, para orar por la iglesia y las necesidades de sus miembros. La estrategia de esta red permite atender a cualquier hora del día necesidades urgentes de oración que llegan a través de los directores, miembros o líderes de la Iglesia. 

Las brigadas trabajan con enseñanza de la Palabra de Dios sobre oración y formación de nuevos grupos que se integran a la red.  Un grupo llamado Lucas está dedicado a visitar enfermos con el fin de orar por su sanidad y recuperación. 

Objetivo principal es el fomento del devocional personal, más que la simple religiosidad de oraciones grupales.  Estos grupos no pueden ejercer consejería ni guianza sobre las personas que solicitan oración. Es mucho más importante que cada cristiano ore a que otros cristianos oren por él, pero la intercesión es propiamente una habilidad espiritual que no todos poseen y, por lo tanto, los intercesores deben colocar ese don al servicio del Cuerpo.