| | VISIÓN INTEGRAL Las clases de fe
“La fe como carisma. Cuando emprende la enumeración de los dones del Espíritu Santo, Pablo menciona la fe, que es el combustible de los milagros, una dotación de poder para vencer obstáculos y conquistar grandes logros.
Observa las diferencias en los tres niveles de la fe:
Fe salvadora: Creo en Jesucristo, luego tengo la salvación y mi lugar en el cielo no me lo puede quitar nadie. No necesito poder para salvarme, sencillamente soy salvo. Fe como fruto: Marcho confiado en mi vida porque Dios me protege y, por lo tanto, no temo a nada ni a nadie; el Padre y yo nos guardamos fidelidad.
Fe como carisma: Dios me entrega el poder para lograr grandes metas en mi vida. El Señor habló de este asunto en forma muy específica:
Porque ustedes tienen tan poca fe - les respondió- . Les aseguro que si tienen fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrán decirle a esta montaña: Trasládate de aquí para allá, y se trasladará. Para ustedes nada será imposible (Mateo 17:20)
Si poseemos el don de fe, todo nos será posible. Está bien si soy salvo. Está bien si vivo confiado. Pero es mucho mejor si aprendo a manejar la llave de la fe para conseguir lo que me proponga”
(Darío Silva-Silva. Extractado del libro Las Llaves del Poder, páginas 126-127) | | | | | |
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